Formentor, 1 al 3 de noviembre de 2026
ARTISTAS, ÉMULOS Y COPISTAS
Crear y recrear los aires del mundo
Al recordar los episodios de la historia del arte, que dan cuenta del talento con que el hombre ha sabido representar, interpretar y simbolizar la naturaleza del mundo, será inevitable concluir que una iluminada inspiración ha sido desde aquel remoto comienzo el poderoso fundamento de la cultura.
El estilo naturalista de los artistas rupestres, al abrigo de las cavernas de Chauvet, Lascaux o Altamira –los primeros santuarios del arte–, quienes, asombrados por el espectáculo de las criaturas que poblaban su entorno y captando la imagen de unos bisontes y ciervos en movimiento, reflejan la sensibilidad, ternura y virtuosismo de los hombres que descubrieron la potencia expresiva del arte.
La estirpe de los artistas, que recorre de un lugar a otro los confines de la tierra, es testigo de la epopeya humana y de la fértil creatividad cultivada desde el origen. La fascinación por la figura de su propia mano, con la que ellos dibujaban y pintaban en la pared de las cuevas, desde Patagonia a Tassili y hasta Australia, es la incipiente manifestación de un revelador hallazgo: el autorretrato. Los lienzos en los que Durero, Van Gogh o Goya se retrataron proceden de aquella ancestral mirada con que el artista empezó a pensar en sí mismo.
La historia de los estilos es la abrumadora declaración con que cada cultura supo formalizar un lenguaje estético de inconfundible personalidad. Desde el arte escultórico cicládico del Egeo, con sus rostros de escueta abstracción geométrica, hasta la sonrisa que esbozan las efigies etruscas, se van elaborando visiones y versiones de la recreada condición humana.
El arte atestigua las edades del hombre y cada capítulo de su genealogía nos instiga a interrogar las imágenes que han ido mutando de siglo en siglo. Del arte mozárabe al arte gótico, del arte bizantino al renacentista, de los románticos a los impresionistas, del cubismo a la abstracción y a sus derivadas contemporáneas.
La metamorfosis de las bellas artes delata la infatigable búsqueda con que el hombre sigue la pista de algo que todavía no ha encontrado.

ARTISTAS, ÉMULOS Y COPISTAS
Crear y recrear los aires del mundo
Al recordar los episodios de la historia del arte, que dan cuenta del talento con que el hombre ha sabido representar, interpretar y simbolizar la naturaleza del mundo, será inevitable concluir que una iluminada inspiración ha sido desde aquel remoto comienzo el poderoso fundamento de la cultura.
El estilo naturalista de los artistas rupestres, al abrigo de las cavernas de Chauvet, Lascaux o Altamira –los primeros santuarios del arte–, quienes, asombrados por el espectáculo de las criaturas que poblaban su entorno y captando la imagen de unos bisontes y ciervos en movimiento, reflejan la sensibilidad, ternura y virtuosismo de los hombres que descubrieron la potencia expresiva del arte.
La estirpe de los artistas, que recorre de un lugar a otro los confines de la tierra, es testigo de la epopeya humana y de la fértil creatividad cultivada desde el origen. La fascinación por la figura de su propia mano, con la que ellos dibujaban y pintaban en la pared de las cuevas, desde Patagonia a Tassili y hasta Australia, es la incipiente manifestación de un revelador hallazgo: el autorretrato. Los lienzos en los que Durero, Van Gogh o Goya se retrataron proceden de aquella ancestral mirada con que el artista empezó a pensar en sí mismo.
La historia de los estilos es la abrumadora declaración con que cada cultura supo formalizar un lenguaje estético de inconfundible personalidad. Desde el arte escultórico cicládico del Egeo, con sus rostros de escueta abstracción geométrica, hasta la sonrisa que esbozan las efigies etruscas, se van elaborando visiones y versiones de la recreada condición humana.
El arte atestigua las edades del hombre y cada capítulo de su genealogía nos instiga a interrogar las imágenes que han ido mutando de siglo en siglo. Del arte mozárabe al arte gótico, del arte bizantino al renacentista, de los románticos a los impresionistas, del cubismo a la abstracción y a sus derivadas contemporáneas.
La metamorfosis de las bellas artes delata la infatigable búsqueda con que el hombre sigue la pista de algo que todavía no ha encontrado.

Abierta la inscripción a las Conversaciones Literarias de Formentor 2026
(Dependiendo del aforo disponible en el Four Seasons Resort Mallorca at Formentor)